jueves, 24 de junio de 2010

El Concierto de Fin de Plato

Cuando la gente piensa en Alemania, normalmente le vienen a la cabeza los típicos tópicos: Cerveza, coches y salchichas.

Si es gente que, además, conoce Alemania por cualquier motivo (trabajo, estudios…), la lista de tópicos típicos se alarga un poco y una de las cosas que nunca falta en ella es el pan.

El pan alemán es increíble. Hay mil variaciones: blanco, negro, gris, con un cereal, con 10, con yogur, con pipas…etc. Si te gusta el pan, Alemania no te decepcionará.
Mi marido lo pasa un poco (bastante) mal cuando estamos en España a la hora del desayuno: no concibe eso de la tostadita o la madalenita o un par de galletitas. Por eso lo que más le gusta en Madrid es ir a desayunar a una cafetería y que le pongan su barrita (y a mí, que así aprovecho y me como unos churros, que aún siendo española no es algo que haya tomado todos los días de mi vida).

El caso es que, en Alemania, a pesar de venerarse el pan, no se come con pan. Si pides una ensalada en un restaurante te ponen un poco, o si pides un puré (para mojarlo), pero eso de la panera a la izquierda del plato no lo verás.

Lo que en España sería de malísima educación, aquí en Alemania es lo normal: El pan para comer (y sólo ensalada o puré) se deja en una esquina del plato y, cuando se come, no se van cortando trocitos según necesidad, sino que se agarra con toda la mano en plan Gólum-mi-tesoro y se van dando mordiscos (o más bien bocaos) según le apetezca a uno.

Esto, en principio, no debería de suponer un problema: te acostumbras a comer sin pan y punto y, cuando te lo pongan, te lo comes como a ti te parezca o te hayan enseñado en tu casa, ¿no?

Pues no.

La comida alemana, en general, suele ser bastante salsera y, siendo un país forofo de los lácteos (claro, con estos prados y estas vacas), para ser digna de su nombre, una salsa tiene que llevar nata y ser espesa (y cuanto más, mejor).

Tú llegas aquí y te plantan una bomba grasienta de salsa con carne y patatas y algo más (estupenda para las bajas temperaturas, eso sí) y tú te la comes tan contenta. ¿Qué pasa? Pues que cuando te acabas la carne, las patatas y la verdura acompañante que te toque ese día, tu plato no brilla, obviamente. En él queda salsa para rato.
Como buen español (comiendo por ejemplo en casa de tus suegros), primero buscas pan para rebañar un poco (que no hay, así que no rebañas), después la servilleta (que sólo encontrarás en restaurantes, porque en familias de clase normal, lo de las servilletas sólo se estila en Navidad y para decorar) y al final colocas los cubiertos en posición y das por terminada la comida. En un momento de intimidad posterior a la comida, tu media naranja germana te preguntará preocupada “¿No te ha gustado la comida?” y no entenderás muy bien a qué se refiere exactamente cuando te dice que no te has terminado tu plato (¡Pero si sólo te has dejado salsa y algún trozo de cebolla!).

Cuando llevas un tiempo aquí, te das cuenta de que es que en Alemania, se rebaña hasta la salsa. No sé bien si es para facilitar el bañado de platos o si así es como se simboliza que te ha gustado la comida (mi marido dice que es por esto último). El caso es que los platos se dejan impolutos.

Vale, ¿y mi pan? No hay. Tienes que rebañar la salsa del plato y las 3 minipartículas de cebolla con cuchillo y tenedor… ¿Y cómo coñ* rebaño yo salsa con cubiertos? Pues sumándote al concierto de fin de plato: unos 5 min. antes de que acabe la comida de pronto se acaba la conversación esa interesantísima sobre la consistencia de la salsa de pollo o la ironía lírica satírica en las obras medianas de Goethe (olvídate de tocar temas transcendentales o personales, ergo interesantes, durante las comidas) y ¡empieza la función!

5 min. de cling-cling-clang-clang veloces y desacompasados (y muy muy irritantes, por cierto) anuncian que se acerca el postre. Y no os creáis que el ruidito es para dar por saco, qué va, es que llenar un tenedor con la mayor cantidad de salsa posible (empujándola con el cuchillo) y que llegue más o menos “cargado” a la boca, requiere que se reduzca al mínimo indispensable el tiempo que pasa la salsa en el tenedor antes de sucumbir a la ley de la gravedad y volver a llenar el plato (lo que significarían 3 segundos y medio más).

A mí la verdad es que me da un poco igual como coma la gente, mientras no llame la atención lo mal que lo hacen (porque entonces no es que sea poco “fisno”, es que es desagradable). Recuerdo que mis padres me marearon con las normas en la mesa y que una de ellas era la de no hacer ruido (o no mucho, vamos, algún cling no se puede evitar, claro). Igual es que lo he interiorizado sin darme cuenta, porque me pongo mala con los conciertos de fin de plato.

Y, como no me pienso unir a ellos, ya he dejado claro que, en España, es de mala educación dejar el plato reluciente, porque “simboliza” (ja, ja, ja) que te has quedado con hambre y el anfitrión es un poco tacaño. Me lo he inventado, por supuesto, pero han asentido entre extrañados y comprensivos (ya sabéis, otras culturas y sus costumbres ancestrales, igual les digo que hay que conseguir decir “ni como el de mi madre” en un eructo y se lo creen igual) y yo me he quedado más ancha que larga (y dispensada de la función).

27 comentarios:

  1. Para mi es algo impensable lo de comer sin pan. Es más si me dieran a escoger comida sin pan o pan sin comida, sin duda elegiría la segunda.
    Cuando estuvimos en Munich me pasaba le día pidiendo pan y más en los restaurantes..., yo como pan con TODO, aun a sabiendas que como dicen, pan con pan, comida de tontos. Pero yo a ese refrán siempre contesto co otro. Dame pan y llamame perro!

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  2. La primera vez que estuve en Alemania me ponían siempre pan negro, con semillas. Al principio me parecía asqueroso pero una se acaba acostumbrando a todo. Cuando volví, traje pan de ese pero tipo molde y a mis padres y abuelos les pareció horrible. Al final acabaron echándoselo a las gallinas (estábamos en el pueblo) pero ni a ellas les gustaba!

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  3. Uf, odio ese cling, clang al que te refieres!
    Un consejo? Tapones para los oídos puestos estratégicamente 5 minutos antes del postre...

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  4. Yo no soy de comer pan con todo, pero las salsas están hechas para eso, ¡por Dior! y me has dejado un poco muer-ta con lo de las servilletas...
    Es asombroso lo que pueden descolocarle a una estas costumbres culturales que parecen no ser muy importantes. Desde que trabajo con mi compañero de oficina (que es cubano) flipo con las tonterías que nos molestan a los dos sobre el otro y que en realidad son imbecilidades culturales. Tengo para escribir un libro y sólo llevamos trabajando un año juntos!! así que creo que podremos estar leyendo de las tuyas muuuucho tiempo jejee (para alegría y disfrute de tus "fanes" :P)

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  5. Mira que he estado veces en Alemania y nunca se me había ocurrido lo del "concierto de Branderburgo"; ahora que lo pienso... TIENES RAZÓN!

    Pero lo mejor lo mejor es cuando le quitas el pan al compañero de la derecha... el maitre por poco me saca a patadas del restaurante, en fin.

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  6. Jajajajajajajaa. Pues no entiendo como gustándoles tanto el pan no lo utilizan para mojar en la salsa, sería mucho más fino! Me gustaría volver ahora a Alemania, que aquella visita que hice hace un par de años a Berlín estoy segura de que ahora la vería de otra forma!

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  7. Q diferentes somos,jejejee. Aqui en España el pan es imprescindible para muchos y para mi para mojarlo en salsitas, podria comerme una barra entera mojada en una salsa q me guste.

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  8. Tengo prisa, pero me paaaaaartooooo!!!! Cómo eres capaz de describir tan bien situaciones que he vivido exactamente igual sin haberme dado (del todo) cuenta? Lo del concierto de fin de plato la verdad es que no soy muy consciente, la próxima vez en casa de mis suegros me fijo, aunque yo creo que para eso están los Knödel. Pero lo del pan en el plato, lo de comérselo a "bocaos"... yo estuve pensando mucho tiempo que a lo mejor había ido a conocer genet que no habían aprendido muchas normas de la mesa, hasta que terminé aceptando que es así... y reconozco, mala de mí, que si mi marido se come el pan a "bocaos" se lleva como mínimo un comentario "amable" por mi parte.

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  9. jejejeje, ya lo hablamos en una ocasión, en caso de poco pan, lo mejor es trocearlo o te quedas sin ná en cuanto te das la vuelta.
    El "concierto del plato" buenísimo, no hubiera encontrado mejor calificativo ;) mno

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  10. Mira, este va a ser el primer comentario que escribo con mi iPad, que estoy bobita con el.
    La verdad es que yo no podría tomarme la salsa con cuchillo y tenedor. Al final acabaría llevando una barrita de pan en el bolso y la sacaría a la hora del concierto. Si todos me miran pues digo que es una costumbre española. Todos los españoles llevamos pan en el bolsillo para mojar salsa. XDD

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  11. Arrg que rabia! Había escrito un comentário y se ha borrado.

    Que decía yo... que como pan con lo que sea, hasta con la empanada si hace falta! Pero a mi mujer no le gusta, y como traiga pan al final me lo acabo por comer yo solo, pues no es plan, así que sólo lo traigo de vez en cuando.

    Pero lo que no soporto y me niego, no no no y mil veces no, es a tomar la salsa con cubiertos. La salsa es para mojar el pan en ella y punto en boca!

    Alguna vez he comprado pan de ese negro alemán y no me extraña que no mojen. Si es que da lo mismo lo que le pongas a ese pan, todo sabe igual, es decir, sólo sabe a pan negro, jajaja

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  12. Pues a mi me encanta el pan negro alemán. Cierto es que tiene tanto sabor que no es el más apropiado para mojar. Pero yo lo como para desayunar con aceite de oliva y sal y disfruto como una enana. Ummm, que bueno!!

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  13. En Inglaterra se están aficcionando al pan de barra cada vez más. Mi marido al principio me miraba raro cuando lo compraba, porque para él el pan es de "bimbo" y para sandwiches solo.
    Anoche me sorprendió muy gratamente cuando hice carne en salsa con patatas y lo primero que me dijo fue "que no se te olvide el pan para el mojete!"
    Hay que ir enseñándoles poco a poco :))

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  14. ¡Qué curioso! Acabarse una salsa así me parece surrealista, no me lo esperaba de los alemanes, con lo prácticos que son. Me he reído mucho con este post :)

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  15. ja,ja,ja tienen que estar graciosos comiendose la salsa con cuchillo y tenedor, con lo buena que esta con pan.

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  16. Ay, cómo me sonrío cada vez que te leo! y es que me recuerdas a Elvira Lindo por la claridad con que reflejas toda esta vida en Alemania. Y es que es verdad todo lo que dices, lo expresas como yo no sabría hacerlo. Pensaba que los platos sólo se dejaban asi en casa de mis suegros, y que lo de la falta de servilletas también era cosa de ellos pero ya no me siento sola la respecto :-)). Ahora, cada vez que voy a comer a su casa, me sacan una servilleta, pero sólo a mi, que ellos no se terminarán la salsa con los cubieros, pero mancharse, no se manchan nada, jejeje.

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  17. perdón, quería decir que ellos también se terminan la salsa con los cubiertos,jeje

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  18. Jajjaja
    Me uno al club de tus admiradoras en Alemania!! De lo del concierto no me había fijado, pero el tema de las servilletas me pone nerviosísima!! Y el poner el pan en el plato! Yo, que siempre lo dejo a un lado, creo que más bien me miran como: ui, que asco, que le va a saltar (el que?!!??!) al pan.
    Y que me deciís de la forma de rebanyar el plato (por suerte solo de algunos, pero ya lo he visto varias veces) después de la ensalada: se beben el alinyo que ha quedado en el plato!! Y sí, si, de la única forma posible: cogiendo el plato y arrimando la boca al borde!!!

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  19. Tengo que comentar esto... yo me quedé helada cuando yo vi a Pepito Grillo (a mi suegro) lamer... si si si lamer el plato. Ante mi estupor y desolación .....

    Amidala

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  20. Gema la ex-berlinesa13 de febrero de 2011 19:32

    Cuando estudiaba en la Uni era fácil reconocer a los españoles en la Mensa/Mesa. ¡Todos traían pan blanco para comer!, claro está a modo de Brötchen, antiguamente las baguettes en Berlín no estaban tan de moda como ahora.
    Luego allí mismo, en la Mensa, nos preguntábamos continuamente: ¿de dónde sacarán tanta salsa marrón para los platos que nos ofrecen día día? (que era para todos los platos la misma, ya fuese carne, pasta, verduras..). Yo estaba convencida de la existencia en el sótano de una gran fábrica productora de salsa marrón cuyas tuberías subían hasta las cocinas de la universidad y surtían nuestros inocentes platos...

    Por supuesto nunca llegué a "comerme la salsa sobrante" con tenedor y cuchillo, pero me encantaba ver cómo lo hacían l@s aleman@s.

    Un beso

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  21. Como me he reído!!!!!
    Hippypollas!! Me ha encantado. Aun me estoy riendo....

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  22. Vaya, me identifico tanto. Para mí también fue un shock lo del pan y la falta de servilletas, pero con respecto a lo de rebañar he de decir que cuando se come con patatas (algo que ocurre muy, muy a menudo) en realidad no hay problema: se apachurran (ya sean todas al principio o las restantes cuando has terminado con la carne y las verduras), se mezclan con la salsa y voilà, plato reluciente sin concierto :)

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  23. Un año más tarde descubro este hilo y tu comentario: El pan para comer (y sólo ensalada o puré) se deja en una esquina del plato y, cuando se come, no se van cortando trocitos según necesidad, sino que se agarra con toda la mano en plan Gólum-mi-tesoro y se van dando mordiscos (o más bien bocaos) según le apetezca a uno.
    y me retuerzo a carcajadas....La de broncas que les he metido a mis novios alemanes por comer el pan así, sobre todo en el avión y actualmente a mi marido. Ahora ya sé que lo llevan definitivamente en los genes...el tema de las servilletas, erre que erre. Pero nosotros (mi marido se ha apuntado a la liga) no nos cortamos y las buscamos o pedimos allá donde estemos. Gracias!!!!

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  24. jejejeje, me lo he pasado pipa leyendolo, juajuajua, me encanta y me encantas :)
    totalmente identificada :)
    q envidia sana me da q lo cuentes con tanto humor, jejeje... yo despotrico mucho mucho pero q muchisimo mas sobre los habitos culinarios y sus comportamientos a la mesa, de mi marido, suegros, amigos y colegas germanos (amigos y colegas no todos, q no me gusta generalizar)
    y como buena represora q a veces soy, al pobre de mi marido le tengo frito (pon servilleta, no bebas directamente de la botella, no hagas tanto ruido con el tenedor, el cuchillo no se lleva a la boca... y un largo etcétera)
    la verdad q este tema me da algun q otro quebradero de cabeza y es mas de una vez un tema de conversacion... me preocupa sobre todo cuando pienso en la educacion q le vayamos a dar a nuestros hijos (q todavia no tenemos...)... y no solo por la educacion, sino porque me va a sentar fatal q a mi? nin? le guste mas una gelbe Wurst (iiiiuuuuu) q una paella (horror!), o q no sea capaz de comer absolutamente nada sin salsa... y para q nombrar q cuando algun dia cocine sus ingredientes favoritos no sean el aceite de oliva y la cebolla sino la nata, el azucar y el vinagre :(

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  25. Qué grande esta entrada!!! sobre todo porque es tal cual lo cuentas. Recientemente ví un reportaje en VOX sobre cocina internacional y destacaban que en los países mediterráneos se moja el pan en la salsa y en los países nórdicos se aplasta la patata cocida para rebañar. Por eso siempre en Alemania cualquier comida va acompañada de patatas cocidas, Spätzle o arroz. A mí modo de ver, un pim-pam-pum que hace la comida un poco aburrida. Por otra parte, es verdad, que muchas veces te ponen litros de salsa en el plato y no hay manera de acabar con la salsa. Ni estrujando con todas tus ganas la patata!!! Muchas gracias por este maravilloso blog.!!! No dejes de escribir. Claudia

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  26. Te he descubierto hace poco y ahora llevo un par de días leyendo tu blog desde el principio, porque, aunque no soy madre, ni pretendo serlo en mucho tiempo, vivo en Alemania desde hace casi 5 años y en un montón de cosas me siento muy identificada. Y leyendo este post se confirma mi "teoría" de que los alemanes no tienen modales en la mesa. No es que sea una super finolis ni nada parecido, pero cuando veo como algunos cogen los cubiertos o como como agarran y engullen el pan me desquicio. Por no hablar de los que pretenden ir de gourmets y entendidos en cocina, cuando teniendo en cuenta sus comidas basadas en mantequilla y nata, no son capaces de diferenciar los sabores!

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  27. Jjajjjajjjaaj me parto de risa! Aquí en La Austria Profunda es más de lo mismo! verles comer y casi indescriptible y ya si vives en La Profunda Austria en la tercera ciudad más grande del país y ves que todos comen filete empanado en toda ocasión, bodas, bautizos, comuniones, fiestas de guardar y cada día ya te queda totalmente claro que son eso unos torpedos en la mese y en otros lares, para que luego digan que la educación española...

    Annb

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